La libertad creativa como principio social

Autor: 
Heinrich Helberg Chávez

– Manifiesto –

Filosofía social

1. Ante el eclipse del “american way of life” como una sociedad abierta, con oportunidades para todos, y la consecuente decisión europea de recuperar el espíritu de la Ilustración y enfrentar los fundamentalismos que la amenazan de fuera y que ya se han instalado también dentro, se hace necesario postular una alternativa propia: la sociedad de convivencia intercultural.

2. Nos negamos a aceptar que el Planeta Tierra lo va a destruir el ser humano, porque no puede sacar consecuencias válidas y asumir responsabilidades para cambiar de sistema socioeconómico. Cuando lo que se necesita es un cambio de sistema económico y político, que no pierda las conquistas valiosas para el bienestar de la humanidad, pero que introduzca un factor ético en la conducción económica, porque no somos solo responsables por las vidas humanas, sino por todo el Sistema de Vida.

3. Estamos convencidos que la gran concentración de dinero en un pequeño porcentaje de la población a nivel mundial implica nuevas responsabilidades éticas para la inversión y nuevos objetivos para la humanidad que usará de su libertad creativa y sus posibilidades para innovar la cultura y encontrar en la creatividad el gran móvil de la economía que la mera acumulación no puede proporcionar.

4. Cuando la clase política se adscribe a la producción de renta como máximo valor social pierde el liderazgo ético sobre la humanidad que espera soluciones para los problemas más acuciantes, como la pobreza, los gastos militares excesivos, la contaminación y el cambio climático, las enfermedades de la civilización, la pérdida de cultura provocada por los valores (novedad, costo y prestigio de la empresa) introducidos por el mercado, la exclusión y la perdida de sentido para la vida.

5. La corrupción que estremece y divide los ánimos no es sino producto del sistema capitalista y de su jerarquía de valores. Mientras no se cambie la jerarquía de valores y no se ponga delante un valor más atractivo e interesante que la acumulación de dinero, ni la rabia, ni el reclamo de justicia, ni la sed de venganza surtirán efectos duraderos, porque la motivación del sistema socio-económico será la misma y la corrupción resurgirá de las cenizas.

6. La acumulación de dinero no es en sí un bien usufructuable, su posesión da opción para realizar los fines que nos propongamos, es un facilitador, pero no un fin en sí mismo. Y lo que se necesita son fines para la humanidad.

7. En consecuencia, se necesita de una decisión política, porque no es el desarrollo del conocimiento científico y de la tecnología el que va a salvar a la humanidad, como piensan algunos con excesiva confianza en la ciencia, desconociendo que hoy por hoy es el aliado del poder, ni tampoco de la interacción de las clases sociales con intereses opuestos, como motores sociales, pero que siguen reproduciendo el mismo sistema de explotación de la naturaleza, cuando lo que se necesita es un nuevo prototipo de gestión socio-ambiental y nuevas relaciones de trabajo, que no subordinen al que no tiene capital.

8. Se requiere aprender a modular los sistemas productivos y la interacción entre distintos modelos sociales en una misma formación social, para que la economía no afecte la capacidad de reproducción de los sistemas ecológicos, lo que se llama resiliencia.

9. Tal revolución es más profunda, que las promesas de bienestar capitalistas y del socialismo porque implica una superación del sistema capitalista, de sus principios y asunciones básicas y un replanteamiento de los objetivos de la humanidad, que ya no serán enriquecerse a costa de los sistemas naturales y de las personas y sus culturas, sino más bien sostener el sistema de vida del planeta. Y eso implica una responsabilidad sobre todas las formas de vida y de los mismos mecanismos del sistema, como el mantener la diversidad, tanto de especies de vida, como de culturas humanas, porque la vida necesita de variedad para poder seleccionar opciones.

Sostener el Sistema de Vida del Planeta implica también poner a la creatividad como principio y motor interno, tanto de los sistemas naturales como sociales, para afrontar el cambio, e implica también intercambio y solidaridad, porque la reciprocidad y el intercambio son principios necesarios de la gestión ambiental para poder alcanzar la sostenibilidad, bajo condiciones de inestabilidad y renovación/estabilización constante de los sistemas socio-ambientales.

10. Esta revolución trae como consecuencia que ya no serán el afán de lucro y la competencia los impulsores del sistema en una sociedad individualista. Y las ciencias y la tecnología ya no serán los aliados del sistema capitalista para generar siempre nuevas necesidades y un crecimiento económico infinito. Porque el crecimiento infinito que contamina y desaparece especies, que modifica las condiciones de vida y produce cambios climáticos es insostenible y la sociedad que lo produce es una sociedad suicida.

Por eso es que hay que encontrar los valores positivos que reafirmen la posibilidad de la Vida y den una opción a la especie humana como gestora de su propio destino y responsable de la reproducción de los sistemas naturales. Y eso significa que en lugar de apostar unilateralmente por la naturaleza humana, que es la cultura de supervivencia, como lo hace la economía liberal, hay que reconocer ambas, la necesidad de la supervivencia individual con sus antivalores como la avaricia y la envidia, pero también hay que apostar por la naturaleza social del ser humano, por sus necesidades sociales de seguridad, amparo emocional, colaboración, solidaridad y empatía, sin las que tampoco puede vivir una vida humana. Y esto no significa idealizar la naturaleza humana, como lo hace el socialismo, sino aprender a gestionar las sociedades humanas con toda su complejidad en relación a los ambientes en los que viven y reproducen.

11. En la cultura occidental hay que recapacitar en cuanto a la evaluación de la jerarquía de valores, porque el valor estructurador de la vida en los evangelios cristianos es la equidad, y el ser humano se culpabiliza a sí mismo cuando obra inequidad y el amar al prójimo como a uno mismo, como norma máxima, es un ejemplo de equidad. Y cuando se dice que lo que se ate en La Tierra se atará y también en el Cielo, se está autorizando a la humanidad a cambiar los conceptos y los modelos lógicos que son la voluntad de El Padre. Y se está estableciendo un principio de equidad en el trato entre las partes. En los evangelios se defiende a los valores tribales, contra los valores que provienen de las reglas del mercado y de la gran Roma, el Imperio romano como Voluntad globalizadora, ya entonces.

12. Reconocemos que hay que sobrevivir, pero también hay que convivir. Y esa convivencia exige que no solo se reconozcan seres humanos individuales, sino también cuerpos sociales, con derecho a legislar, que son los pueblos, y que se sustentan en valores como la solidaridad, el compartir, la reciprocidad y la equidad. No se puede hacer de la competencia y el individualismo principios que rigen una sociedad, porque eso destruye la base de la convivencia humana, como tampoco es aceptable el colectivismo que somete a la persona a los designios sociales y no da lugar al desarrollo de la persona y su creatividad.

Pero la creatividad personal solo tiene sentido relación a los lenguajes sociales que dan sentido a las nuevas propuestas creativas: sin un eco social, sin comprensión y sin interpretación, la innovación caería en un vacío de la incomprensión que le negaría todo sentido. Por eso la creación necesita de la sociedad y de los simbolismos que la sostienen.

13. El individualismo y los antivalores que mueven al sistema económico capitalista llevan a la corrupción y a la violencia, porque las personas anteponen sus necesidades individuales y sus propósitos grupales a los sociales (generales), cuando deberían aceptar que solo los consensos y acuerdos sociales que se manifiestan en las lenguas que hablan y las razones que esgrimen, las costumbres, valores, reglas sociales y reglamentos son los que permiten la convivencia. Y que, por lo tanto, hay que partir de esa posibilidad de convivencia, manifiesta en esos acuerdos y prácticas sociales, para formular y alcanzar los propósitos individuales. Las personas tienen propósitos personales y éstos se reconocen, pero los propósitos personales se definen en el marco de los consensos sociales y se logran con los medios allí establecidos. Y si se usa medios ilícitos para imponer los fines propios, eso va en contra de la convivencia social.

14. Por eso es que toda opción de desarrollo tiene que ser compartida, el desarrollo a costa de la miseria de otros no es desarrollo, es colonización y trae desgracia sobre los mismos beneficiarios. Y la respuesta humana a la diversidad natural es su creatividad, es este el verdadero impulso detrás de la competencia en el sistema de economía libre de mercado.

15. El respeto a la persona y por ende a la auto determinación de la persona es fundamental, pero los individuos son personas solo gracias a su socialización y al lenguaje en el que se introducen. Sus conciencias no anteceden a las sociedades, sino son sus productos. Pero son productos sociales autónomos, con capacidad de replantear y cambiar su entorno social y natural. Y por eso es que el valor positivo detrás de la competencia es la creatividad: es la creatividad la que aporta a la economía, no el mero hecho de la competencia.

16. El verdadero objetivo de la economía es fomentar la creatividad responsable que contribuye a resolver los problemas y proporciona felicidad. La producción de riqueza es solo un medio para alcanzar el regocijo en la creatividad, repetimos: no es un fin en sí mismo.

17. Por eso se requiere de un cambio en la misma conciencia política y en las prácticas de la humanidad: una revolución o replanteamiento de la misma humanidad, que ya no sufre o soporte sus propias condiciones de vida como dadas o heredadas, sino que ahora las crea, las genera conscientemente y con responsabilidad. Es una humanidad creadora de cultura y que por lo tanto se vale de su creatividad para auto determinarse y escoger su futuro. Goza de su libertad creativa. Por eso es que sostener el Sistema de Vida del Planeta es el máximo objetivo de la praxis humana y es un objetivo ineludible, porque es el supuesto de todos los otros objetivos sociales, colectivos y personales.

18. El diseñar esa humanidad nueva, una humanidad creativa y responsable es una tarea que nos implica a todos, que nos ejercita en desarrollar La Visión. Y esa es una habilidad que desarrolló la humanidad hace mucho, y que hemos dejado de lado, pero que hay que recuperar como factor de salvación en esta situación extrema de auto destrucción anunciada que enfrenta la humanidad y su Planeta. Y son los pueblos más antiguos de la humanidad los que todavía preservan ese visionar y son las artes las que pueden enseñarnos a recuperar esa habilidad transformadora: adquirir la Visión. Una Visión que nos permite diseñar un futuro conjunto para toda la humanidad, un futuro que respeta a las personas, a su individualidad y creatividad, pero que también es más solidario, porque tiene que asegurar la existencia de esas personas en sus pueblos. Porque nadie es socializado simplemente como humano, con un concepto de humanidad abstracto. El concepto del animal político o del animal que habla, si bien señala una característica importante, es débil, porque no expresa la complejidad del ser humano que es cultural.

19. El desarrollo o es compartido o no es desarrollo. Un desarrollo de unos a costa de otros, no es desarrollo. Y el enriquecimiento inmenso no necesariamente es un indicador de desarrollo, porque si una sociedad reproduce en sí misma el racismo y la exclusión y el arrinconamiento de pueblos y culturas, no puede estar desarrollada, está enferma y en desgracia, porque no puede aprovechar los conocimientos y las competencias de esos pueblos excluidos y disminuidos.

20. El racismo es un pésimo administrador social, puesto que excluye y despotencia a esa población, en lugar de aprovechar sus capacidades diferentes y generar para ello.

21. Eso significa que el desarrollo de las ciencias, la tecnología y la razón no bastan, porque son parte del problema, con su concepción mecanicista del mundo, que es unilateral y que no alcanza a ver los procesos sistémicos y creativos tanto en la naturaleza misma como en la vida humana. El objetivar el conocimiento lleva a una mistificación de los intercambios sistémicos y de la praxis social humana, a pseudo objetos mentales o naturales, a la cosificación, como respuesta a la búsqueda de objetividad, cuando hay que conceptualizar intercambios sistémicos y prácticas creativas que se auto regulan y toman decisiones sobre sí mismas. Y de cómo regular sistemas sociales y socio-naturales pueden darle al mundo globalizado lecciones los pueblos tribales, los más antiguos de la humanidad. Y por eso es que hay que echar una mirada a ellos para rescatar y aprender sus maneras de hacer las cosas y cómo las conceptualizan.

22. En consecuencia, se necesita desarrollar políticas interculturales, que nos permitan poner en diálogo y aprovechar los aportes en conocimientos y gestión de todos los pueblos y culturas, porque hay que superar los límites de las ciencias eurocéntricas. Y para eso hay que insertarse en el diálogo, tanto con las otras culturas como con los ambientes con los que vivimos. En la averiguación de la verdad, no existe la posición de fuera, la posición objetiva, la mirada con el ojo de dios, la objetividad total, solo existe un intercambio en la interacción como parte de un proceso o de la comunicación, si es una práctica humana. La búsqueda de la objetividad es una ficción, que instala el poder y la dominación, donde debería haber intercambio y fines conjuntos. Empezando por mantener la paz, que ha sido un objetivo que ha guiado a la humanidad desde sus inicios.

23. Se necesita una nueva Visión política que nos permita superar la forma de convivencia en estados, que son formaciones sociales producto de la guerra, la conquista y la autoconquista, que se sustentan en la sumisión de unos grupos sociales a los objetivos de otros. Y por eso hay que decolonizar y democratizar las sociedades para que las sociedades democratizadas ofrezcan las mismas oportunidades a todos y que la disponibilidad de recursos y de capital no sea la limitante a la creatividad, al desarrollo del talento, a la capacidad de organización y de generar empresa, que frustran las vidas. Y que por el contrario las vidas de las personas encuentren su realización plena en su trabajo.

Descripción de la sociedad creativa

24. La sociedad creativa tiene como uno de sus pilares a la convivencia intercultural y ésta surge de la alianzas de pueblos, poblaciones y de organizaciones populares como una nueva unidad política que sustituye y supera al estado de origen colonial y genera nuevas formas de derecho intercultural, que tratan equitativamente a los pueblos y dan las mismas oportunidades reales a todos evitando toda forma de sumisión que impida que sus miembros, pueblos, asociaciones y ciudadanos ejerzan su ciudadanía intercultural.

25. La convivencia intercultural tiene como marco de referencia el hecho que los lenguajes, las sociedades y sus economías conocen distintas maneras de pensar y hacer las cosas, distintas formas de actuar y de gestionar tanto los asuntos sociales como los económicos y ambientales, en sus territorios, dando origen a un universo abierto de posibilidades lógicas que se manifiestan en culturas distintas, muchas veces de larga trayectoria histórica.

26. Dado que todos los sistemas de valores los generan las culturas a su interior, no hay sistemas de valores que midan las culturas entre ellas, que no estén comprometidas con alguna. De allí que se considera que las culturas son inconmensurables.

27. Los pueblos y las sociedades se apropian de esas posibilidades lógicas y las hacen suyas, en respuesta a condiciones sociales, históricas, económicas y ambientales. Y desarrollan su propia fantasía al plantear sus propias identidades personales, grupales y sociales y las formas cómo desarrollan sus proyecciones a futuro, dan sentido a las vidas de sus miembros y dan trascendencia a sus vidas. Gozan de la libertad creativa como fin social máximo.

28. Las culturas son producto de esos procesos de selección social en sus circunstancias y de un trabajo social cotidiano que sus practicantes invierten en reproducirlas, innovarlas y recrearlas como un ejercicio constante de auto determinación. Por eso las culturas no son cuerpos sociales regidos por normas similares a las leyes naturales, pues son prácticas regulares y la fuerza de la costumbre es ciertamente poderosa, pero las culturas son creativas y por lo tanto, negociables y superables por sus propios miembros.

29. El artista es el prototipo de creador y tiene un lugar protagónico en esta forma de vida. Está sometido a un proceso de selección riguroso y despiadado que implica un complejo de indicadores en el que destaca la capacidad de innovación y de sorprender al mundo con sus obras o interpretaciones que revelan nuevo sentidos. Los que sobreviven ese proceso de selección gozan de algo que se llama libertad creativa. Y esa es la forma de realización personal más elevada. El arte lucha contra el mercado que lo convierte en una actividad parasitaria e individualista. Porque la sociedad capitalista no valora la creatividad, la quiere apartada de la vida cotidiana, inutilizada en el arte puro y convertida en mercancía. Cuando se trata de medir la humanidad que tenemos con la que planteamos. Por eso el arte cambia al mundo.

Pero para medir la humanidad actual recurrimos a aquellas otras versiones de la humanidad que nos ofrecen opciones, quizá mejor pensadas, o que nos acercan a los anhelos de la humanidad, como una sociedad con más control sobre la violencia interna y externa, que sabe conducir su gestión ambiental, que gestiona su mundo y otros mundos y muchos otros aspectos que pueden resultar enriquecedores incluyendo el rol de la creatividad en esas sociedades. No se trata de imitar, sino de contar con otros elementos de juicio, porque lo que se requiere es una evaluación de los patrones lógicos con los que vivimos en la globalización. Y de eso trata justamente este Manifiesto sobre las sociedades creativas.

30. Una nueva cosmovisión emerge de una nueva forma de vida y en ella tanto la filosofía como el arte encuentran nuevas funciones y se convierten en actividades críticas que nos permiten reconocer la estructura interna de la experiencia con las reglas sociales que la conforman, poniéndolas en acción y demostrando cómo funcionan, así como también cómo entran las reglas en contradicción y producen efectos reveladores y sorprendentes que calificamos de poéticos. Filosofía y arte tienen el mismo propósito y los mismos medios, esclarecer la reglas que conectan los sentidos con la realidad, tienen también preferencias distintas, porque si la filosofía lo hace midiendo la experiencia con los mismos criterios del lenguaje cotidiano, el arte se abandona al subconsciente colectivo. De manera que explora la fantasía siguiendo los medios de la fantasía, como lo hace la filosofía con el discurso cotidiano. Pero al abandonarse a la fantasía pierde el control racional y descubre nuevos y más niveles de sentido que le dan profundidad. Y que le permiten explorar y crear nuevos mundos. De allí que se diga que la poesía requiera de un viso de locura.

En el marco de esta nueva forma de vida tanto el arte como la filosofía dejan de ser contemplativas y se convierten en actividades prácticas, insertas en esta nueva forma de vida en la que cumplen una función sistémica, es decir velan por la aplicación correcta de los modelos lógicos a la vez que miden y ponen a prueba esos modelos lógicos. Por eso cumplen con una función crítica. Y es una función crítica de sistema.

La nueva cosmovisión expresa la relación fundamental del hombre con la naturaleza y la plantea como una interacción práctica en la que las partes (los sistemas socio-naturales) tienen que interactuar y aprender a respetarse mutuamente para no avasallarse. Y ese respeto implica reconocer que se trata de cuerpos socio-naturales con dinámicas propias que se autodeterminan, pero que tienen que aprender a limitarse para que la contraparte tenga oportunidad de renovarse, adaptarse y recrearse en los tiempos que necesita su auto regulación. Y por eso es que las sociedades humanas tienen que limitar sus actividades económicas para garantizar que la naturaleza pueda recrearse y renovarse. El mantener los límites de la resiliencia es importante porque es lo que garantiza la sostenibilidad. Y esta relación sostenible puede entonces entenderse como reciprocidad y puede plantearse sensatamente que los sistemas naturales que se autodeterminan están vivos con un sentido de “vida” que no limita lo vivo a los organismos, sino que plantea la Vida como sistema y obviamente los sistemas socio-naturales incluyendo a los silvestres y los cultivados por el hombre, son parte de la Vida y por ende están vivos.

La nueva cosmovisión no puede ni debe plantearse en base a culturas específicas, sino que tiene que recurrir solo al sedimento común de unidades de sentido que comparte la humanidad, lo que se conoce como “sentido común” o “Visión cotidiana de la vida” para que se pueda justamente superar la limitaciones culturales. Esta nueva cosmovisión, que por eso es práctica, porque se sustenta en los juicios prácticos del sentido común, debe regular los sistemas de salud tanto naturales como humanos, concebido ambos como socio-naturales, y superar de ese modo la limitación de La Modernidad que ha perdido la capacidad de regular su sistema de salud, con sus medios conscientes e inconscientes. Y por eso tanto la filosofía de la salud como el arte son necesarios, porque existe una relación fuerte entre la fantasía y el sistema inmunológico y l salud y debemos aprender a regularla.

Tanto la gestión de salud como la conducción ética de una sociedad están enlazadas, porque el sentimiento de culpa las regula y requieren ser repensadas en el marco de la relación socio-natural.

31. Este es un proyecto social anti racista, que promueve una sociedad que usa las diferencias sociales y culturales como aportes creativos para el bienestar común.

32. Esta propuesta política considera que la humanidad desarrolla sus capacidades como especie en la creatividad cultural y es en la diversidad que manifiesta su propio concepto, que no es teórico, sino práctico y que es rico en posibilidades y opciones, a diferencia de los conceptos lógicos abstractos, que adelgazan lo humano a un “ser político” o un “animal que habla” u otra determinante general, pero de poco interés, frente a la riqueza de las diferencias culturales.

33. La sociedad creativa acepta y promueve distintas formas de convivencia social, con proyectos políticos propios, con sus propias formas de derecho y con sistemas de conocimiento y de gestión de la salud que mantienen su autonomía, pero dialogan e intercambian experiencias y conocimientos entre sí y pueden producir nuevos conocimientos y nuevos acuerdos sociales de convivencia intercultural, producto de la creatividad social.

34. Toda forma de esclavización o subordinación de personas a condiciones denigrantes será eliminada.

35. Los servicios ambientales serán colectivos, la propiedad productiva respeta las formas que le den los pueblos, según la costumbre, y por ende permite que sea privada.

36. El mercado es el medio de intercambio universal en el que actúan diversas economías con distintas reglas y objetivos.

37. La propuesta social reequilibra las lógicas de adquisición de conocimiento teórico y práctico para revalorar las culturas que estuvieron subordinadas y superar todas las formas de colonización y dominación en las que la república colonial mantiene a las personas y a los pueblos.

38. Este proyecto define el bienestar común por el equilibrio entre la salud social y la ambiental. Hablamos por ende de un bienestar socio-natural como objetivo político.

39. El fin máximo de la práctica humana es la sostenibilidad del Sistema de Vida del Planeta.

40. La posibilidad de un desarrollo genuino se sustenta en la capacidad de renovación de los sistemas ecológicos (resiliencia), en la recuperación de los sistemas afectados, así como en la activación de la creatividad social e individual como factor productivo, incluyendo el “capital dormido” que representan los aportes de los sistemas de conocimiento de los pueblos y la creación activa de un nuevo conocimiento intercultural.

41. La gestión cultural supedita la cultura de supervivencia con sus valores individuales a los valores culturales altruistas que sostienen el bienestar común. Para eso desarrolla estrategias que permiten incorporar los objetivos de la supervivencia individual y grupal en la social general

42. Solo aceptando las normas comunes, que expresan la voluntad general, se puede perseguir y lograr objetivos individuales.

43. La nueva sociedad supera al capitalismo sin violentar las reglas de la economía de mercado ni poner en riesgo las libertades y derechos políticos que ha conseguido la humanidad. Quiere hacer de las sociedades industriales un nuevo tipo de sociedad del conocimiento que provee de capital financiero a quien tiene conocimiento para generar oportunidades, superando así la carencia de capital financiero como factor limitante de las economías y en términos más generales la dependencia del capital financiero como motor de la economía. En su lugar potencia a la creatividad social e individual que viene a reemplazar al individualismo y la competencia como factores que impulsan el crecimiento económico. Y que eran su verdadero propósito.

44. La compensación social final, a la que todos aspiran es la libertad creativa, la que puede crear nuevos universos de sentido, como hoy la gozan los artistas de reconocido prestigio.

45. La renovación del lenguaje político tiene como supuesto la internalización de las normas de conducta que implican la vida social y la convivencia socio-natural, que lleva a la progresiva minimalización de la represión que se hace progresivamente innecesaria y da lugar a la convivencia como sujetos autónomos que libremente se asocian y crean cultura para convivir.

46. La esfera política sustentada en los valores del respeto, solidaridad y reciprocidad ordena la vida social y gestiona las esferas económica, ambiental y social para lograr un efectivo equilibrio y que ninguna se imponga a la otra como una ley natural

47. La sociedad creativa se propone lograr una convivencia armónica con la naturaleza que garantice la sostenibilidad del Sistema de Vida del Planeta y que aprenda a gestionar parajes y sistemas. Esto repercute en la definición de las disciplinas científicas que ahora se alinean todas bajo el objetivo máximo de la conservación de la Vida.

48. La confianza de la especie está depositada en el lenguaje cotidiano, porque es el lenguaje que nos orienta por la vida y el que tenemos como herencia de la especie; no porque siempre refleje la verdad. Y por ende los sistemas de conocimiento en esta propuesta de convivencia intercultural trabajan para el hombre común y para los comuneros de los pueblos, que son la última instancia que chequea los conocimientos y lo hacen con su lógica práctica, porque es en la práctica que los conocimientos tienen que valorarse.

No es la comunidad científica la que evalúa los conocimientos, sino el hombre común que es el usuario final, y eso ya sucede actualmente así, aunque no nos hayamos percatado de ello.

Sería ridículo pensar que los conocimientos científicos, la lógica o las matemáticas podrían asumir el rol transversal que tiene el lenguaje cotidiano a todos los discursos que ha generado la humanidad.

Esta es una revolución más profunda que la del socialismo que ve en el proletariado al portador de la nueva humanidad, porque como explotados tocan fondo y ya no hay, dentro del sistema capitalista, quien defienda los intereses generales, el bien común, sino ellos. Pero lo cierto es que el proletariado es finalmente producto del capitalismo y reproduce los problemas del capitalismo, la dominación de la naturaleza y su concepción abstracta de una humanidad sometida a las mercancías que le ofrece el mercado. Y que mide esas mercancías con los criterios que maneja el mercado como la novedad, el prestigio de la marca y el precio, en lugar de una apreciación cultural profunda de la calidad de los productos y de su necesidad.

Cuando lo que se necesita es trascender el sistema del capitalismo y resarcir a los pueblos indígenas porque resistieron y porque son los que están realmente excluidos de los estados, sufren ciudadanías disminuidas, desde que fueron conquistados y desposeídos de su autonomía política y bienes, pero que son los que aun saben cómo era gestionar el ambiente en función a modelos de intercambios recíprocos que pretenden la sostenibilidad y que aun, desde la resistencia o en el aislamiento conducen su práctica social con culturas propias y no basados en la naturaleza humana solamente, con valores como el individualismo, el egoísmo, la avaricia y la competencia, que son los verdaderos anti valores de la pan-ética de los pueblos tribales basada en el respeto a la vida, a la autodeterminación de la personas, las especies y seres vivos, en la solidaridad y reciprocidad. Valores que entroncan a la especie con todo el Sistema de Vida. Porque esos valores altruistas son la fuente de las propuestas culturales que tienen que reconocer e incorporar la cultura de la supervivencia, neutralizando sus efectos negativos.

Diagnóstico social

49. Un brevísimo diagnóstico del objetivo de las clases sociales que los grupos de poder que conforman los partidos políticos y los tecnócratas y burócratas tienen como objetivo vivir como las clases medias europeas y norteamericanas y proyectan ese objetivo a todo el país como “objetivo nacional”, desconociendo a otros sectores sociales que no comparten ese ideal o que lo matizan de otra manera. Especialmente a los pueblos originarios que conforman la sustancia de la nación y que tienen un proyecto de vida con una propuesta de desarrollo propia (llamada: buen vivir o vida digna) y que se basa en su potencial cultural y los recursos que históricamente les corresponden y que reclaman.

50. La economía se ha apoderado de las propuestas de desarrollo y ha distorsionado totalmente el equilibrio que debía haber entre las esferas: económica, la social y la ambiental, en alianza con los círculos allegados al poder político. Lo que significa una alianza nefasta entre los poderes económicos y la casta política, que está involucrada con la corrupción y que lucra de las opciones que le dan los cargos políticos.

51. La economía es manejada como si tuviera una racionalidad autónoma con reglas que dominan a las personas, en vez de ver los comportamientos como producto de la sociedad y cultura en que viven. De manera que, si prevalecen el afán de lucro y la competencia, eso es así porque las culturas lo permiten y hasta lo impulsan.

52. Los valores de la economía de mercado no son producto de una racionalidad económica, que se impone a los humanos, porque son las personas las únicas que actúan, y lo hacen de acuerdo con sus culturas, de manera que recae sobre ellos la responsabilidad moral sobre sus actos.

53. La naturaleza es vista como material para las industrias, no se reconoce que los sistemas ecológicos y ambientes son parte del Sistema de Vida y son desequilibrados por la extracción de especies, los desechos contaminantes, la manipulación genética, el cambio climático y otras perturbaciones, lo que debería crear una obligación ética de gestión en base a la resiliencia, con una relación pensada como una relación recíproca.

54. Consideramos que el capitalismo no puede por sí mismo generar una nueva relación con la naturaleza, que conciba el desarrollo en los márgenes que impone la capacidad de resiliencia. No es el capitalismo la fuerza que desarrolla al máximo las capacidades productivas humanas, porque no gestiona ambientes ni paisajes, no ve la naturaleza auto determinarse, sino que reconoce en ella sino objetos, que son materiales para la industria. Por eso no puede desarrollar ese tipo de productividad sistémica y se vuelve destructiva.

55. En la concepción histórica del socialismo no se toma en cuenta que los pueblos tribales, al inicio de la historia, no forman parte de la dialéctica de clases, porque no las tienen, y que, por lo tanto, la dialéctica de clases no producirá por negación de la clase empresarial la nueva forma de convivencia social que resuelva los conflictos de clase, por lo que esa nueva formación social tiene que ser resultado de una decisión política, puesto que el proletariado no es la encarnación de los intereses generales de la humanidad, sino de unos intereses y de una propuesta político-económica que sigue atada al capitalismo y que seguiría dominando la naturaleza, en lugar de regular procesos con un modelo de reciprocidades socio-naturales. La redistribución de riquezas no es suficiente, se requiere de un replanteamiento radical de las relaciones socio-naturales. Y solo los pueblos indígenas mismos, los que se han resistido a usar las jerarquías internas y la dominación como medio de incentivar la producción pueden ofrecernos modelos de gestión social del ambiente, que necesitan entonces ser reinterpretadas a la luz de las necesidades del conjunto de la humanidad y no solo de culturas particulares.

56. La dinámica social funciona como lo hacen las fiestas de carnaval populares, en las que todos trabajan para enriquecer a unos pocos, y eso incentiva y motiva la producción. Pero lo hacen porque esperan que esa incentivación económica sirva para desarrollar fuerzas productivas y que eso los beneficia a ellos también. Desde el momento, sin embargo, en que la reciprocidad no funciona y no hay retorno de riquezas a los que aportaron para generarla, entonces se sentirán traicionados y romperán los lazos sociales. Es esta la dinámica social que puede llevar a transformaciones sociales y no la lucha de clases.

57. Se necesita superar el capitalismo y eso solo lo pueden hacer las sociedades creativas, en las que el capital financiero ya no es el factor decisivo de la producción, sino la creatividad y la invención. Y que en consecuencia el conseguir capital es factible con bajos y bajísimos intereses, mientras que el proletariado no puede producir una nueva forma de gestión productiva, porque es producto y parte del capitalismo, asume sus objetivos y medios.

58. El capitalismo no puede desarrollar al máximo la capacidad productiva, porque su mirada no es sistémica sino económica.

59. Los objetivos políticos de los pueblos originarios no son incluidos en los proyectos nacionales que se manejan, se los desconoce, y eso es herencia colonial y una forma de opresión política: el desconocimiento. Por eso es que el reconocimiento es una demanda universal y una categoría ética.

60. Los programas de inclusión siguen la lógica del estado, no la de los pueblos, están dirigidos a aumentar el consumo y mejorar el servicio estatal, ocultando que las donaciones de dinero a los beneficiarios de los programas incrementan la dependencia y que los servicios están diseñados para elevar el nivel de consumo y la incorporación a la economía de mercado, por lo que en realidad terminan ahondando las diferencias, aunque aparentemente reduzcan la pobreza (como la define la burocracia, no como la entienden los pueblos). Esto significa que se orientan a la calidad de vida y el incremento de los niveles de consumo, uso de servicios estatales, no por la introducción de reformas estructurales como aceptar la diversidad de modelos de desarrollo y la implementación de derechos en lugar de su postergación indefinida.

61. Existen por lo tanto proyectos de país divergentes, que no son coordinados ni tratan de apoyarse, como vasos comunicantes, sino que se confrontan en la vida política cotidiana. Lo que se manifiesta especialmente en conflictos ambientales y en ocasionales exabruptos de violencia.

62. Toda medición de calidad es por necesidad lógica cultural cuando está referida a bienes y servicios, porque estos son definidos culturalmente.

63. Sin embargo, la planificación del país categoriza y califica la realidad peruana en base a los prejuicios propios de los tecnócratas y burócratas y su visión de país, lo que lleva a una versión de país, aparentemente objetiva, porque se basa en estadísticas, pero realmente altamente política y totalmente etnocéntrica.

64. Esta versión de la realidad, entregada por las oficinas de estadística de los estados, está totalmente manipulada. Así las viviendas con techo de hoja de palmera, que son un lujo costoso, resultan ser un “techo indigno”, las casas amplias y ventiladas resultan estar “hacinadas”, las construcciones de maderas duras con pisos de rajas de tronco de palmera (que como parquett son carísimas), están construidas con materiales que “no son nobles”. Para medir la calidad de vida se pregunta por pertenecías como autos, motos y refrigeradoras, que no tienen uso porque el estado no ha tendido luz y tampoco ha construido carreteras, pero no se pregunta por canoas y motores fuera de borda que sí tienen, pero que en la costa (viviendo junto al mar) no tienen. De manera que todo parece estar diseñado arbitrariamente para desprestigiar a unos y prestigiar a los otros, con una mano invisible conducida por el racismo y los prejuicios. Por supuesto, que en los diagnósticos de salud figuran las enfermedades psicológicas extranjeras, pero ninguna de las enfermedades de los peruanos, como el susto o el cutipado. Y en el sistema de educación se evalúa comunicación y matemática, que es lo que los conecta con el mundo externo, pero no los conocimientos propios de su cultura. Es como si se midiera el éxito escolar con el uso del inglés en un país de hispanohablantes.

La conclusión de esta evaluación es que no se puede categorizar la realidad sin pasar por el filtro cultural, puesto que los conceptos se miden con modelos culturales y que una realidad objetiva no existe. Lo que se postula como tal es resultado de la incapacidad de reflexión y prejuicios etnocéntricos de clase social. Los sistemas de salud y educación no son tratados equitativamente, no se espera que todos los ciudadanos tengan una educación familiar y comunitaria, aparte de la institucionalizada y que tengan tanto un servicio de salud tradicional como el hospitalario, y que juntos formen el sistema de salud del país.

Objetivos

65. La sociedad de convivencia intercultural plantea como objetivos sostener el Sistema de Vida del Planeta como fin necesario e ineludible de la humanidad y el superar el capitalismo y convertirse en una sociedad del conocimiento que se sustenta en la innovación y creatividad como capital y motor interno, que facilita el capital financiero para la generación de empresa a través de su sistema financiero. Las nuevas formas de producción dependen de la aceptación de un producto creativo en el mercado y no de la plusvalía. Los trabajadores pasan a ser asociados creativos de las empresas y no son obreros.

66. La sociedad de conocimiento da oportunidades más iguales a través de la banca para pobres s

Estos objetivos contradicen la política de imposición del más fuerte entre las naciones para dar lugar a la negociación política intercultural y transversal, como estrategia constitutiva del tejido social internacional. Dado que los problemas que enfrenta la humanidad, como el cambio climático, la violencia sin sentido y la pobreza son por naturaleza transversales, y es necesaria la negociación intercultural para su solución.

67. No se puede llegar a ser una sociedad del conocimiento sin movilizar la creatividad de los pueblos y la creación de una infraestructura que sepa aprovecharla.

68. Por lo tanto, todas las formas de exclusión, racismo y sumisión política son anti-sistema y boicotean los objetivos sociales que apuntan a aprovechar el potencial social y cultural ya instalado y el que pueda generarse adicionalmente, por ejemplo con sistemas científico-tecnológicos de los pueblos que producen conocimiento con un nuevo molde social: conocimientos interculturales cuyo destino final es generar una economía de los pueblos a la medida y con la razón política de los pueblos. Pero que constituyen un aporte para el conocimiento y la cultura universales

69. Las universidades son instituciones autónomas que se auto financian con el valor de sus producciones científicas, interculturales y culturales.

70. El asumir la sostenibilidad del Sistema de Vida como objetivo fundamental implica que la lógica política prevalece sobre la económica, la social y la ambiental, porque es la lógica política la que tiene que ordenar la construcción social y los distintos pesos que pueden tener las lógicas de acción que tienen que sopesar. Esto tiene consecuencias también para la construcción de las disciplinas científicas y sus relaciones, lo que exige seguro muchos ajustes y reformulaciones respecto a la discusión académica contemporánea

De la aspiración al conocimiento absoluto y los encargos sociales

71. Como demuestra la práctica cotidiana el conocimiento responde siempre a propósitos específicos y los métodos dependen de esos propósitos. De manera que no existe un conocimiento absoluto (conocimiento objetivo o desde la perspectiva de dios) ni un método que garantice la verdad. Y por lo tanto, todos los sistemas de conocimiento responden a los encargos sociales de formas sociales específicas y adecuan sus formas de expresar conocimiento y métodos a las necesidades del sistema social que los demanda, no a una demanda universal, como la coincidencia modelo-objeto. Por ejemplo, a la producción en masa industrial, a la producción a escala artesanal/familiar o la producción artística de piezas únicas de máxima calidad.

72. La crítica de Peter Winch a la antropología, porque la antropología relativizó a todos los sistemas de conocimiento menos al propio (el científico), cometiendo así un grave etnocentrismo, es válida para todas las otras disciplinas científicas de manera que la visión científica de la vida solo puede considerarse como una cosmovisión más entre otras.

73. El intento de usar el recurso al método, a la razón o a la duda metódica, para auto justificarse las ciencias resultaron todos inválidos, porque todos los sistemas de conocimientos tienen algún tipo de método, todo se basan y producen raciocinios y la duda metódica resultó, después de la crítica en Über Gewissheit un recurso imaginario. No se puede dudar de todo a la vez, porque si no se cuestiona el mismo lenguaje con que se duda.

74. Por eso la ciencia moderna es hoy día el conocimiento que necesitan las sociedades industriales, y se expresa de manera general, porque así conviene al sistema productivo para la producción industrial en masa, con procesos estandarizados. No se trata, como a veces se propone, de un conocimiento universal vs. conocimientos culturales particulares de los pueblos, sino de una forma específica vs. otra forma específica de conocimiento para propósitos sociales distintos.

75. Los conocimientos generales y conceptos abstractos expresan “el dominio de la naturaleza” y de la dominación de la naturaleza a la dominación del hombre hay solo un paso, que es la alianza de la ciencia con el poder político y financiero, para imponer en el mercado productos y evadir el control final por el consumidor, que en realidad es “el dueño de la situación” y el que tiene el poder de decisión sobre lo que se vende/no se vende e indirectamente sobre el resto del ciclo económico.

76. Los conocimientos culturales de los pueblos responden a otros objetivos sociales, como la gestión ecológica de las unidades socio-ambientales, y usa de otros medios de transmisión de conocimientos prácticos (no teóricos ni teórico-aplicativos), como los consejos y secretos para lograr efectos y tiene un mayor énfasis en los conocimientos particulares. Generalmente no busca las causas, aunque conoce el concepto de causa, sino que busca los efectos, referidos a particulares. Porque se mueve en la lógica de particulares y no en la de teoría-aplicación.

La lógica del conocimiento práctico y consecuencias

77. Hemos descubierto por lo tanto la lógica de los conocimientos particulares, a diferencia de las generalizaciones de las que se ocupan las ciencias modernas, producto de las sociedades industriales. Esta distinción de lógicas distintas de apropiación de conocimiento ya se encuentra esbozada en Aristóteles y la cultura occidental la dejó de lado siguiendo sus recomendaciones, que estaban orientadas a conseguir conocimiento sobre los principios y la primera causa, como objetivo. Pero si se trata de curar a una persona, o de cualquier objetivo concreto, dice Aristóteles, el conocimiento general es impotente y debería recurrirse al práctico.

78. Lo que Aristóteles no comprendió es que las estadísticas y los conocimientos generales pueden servir de recomendación para la toma de decisiones, pero que las decisiones, siempre y cuando se trate de casos concretos, se toman siguiendo la lógica del conocimiento sobre particulares en contextos prácticos. Y la lógica de los conocimientos generales no se aplica. Y este tipo de decisiones aplicativas siempre tiene que tomar en cuenta los conocimientos particulares que se tenga y eso supone otra lógica y siempre tiene implicancias éticas, sea por sus consecuencias sobre las vidas, sobre los sistemas ecológicos o sobre lo que se hace– que como particulares se comportan de manera única y no siempre previsible.

79. En consecuencia los casos particulares no se subsumen o disuelven en generalidades: una persona no es un ejemplo de las generalidades que se conocen sobre el ser humano y no lo es tampoco su cuerpo que tiene por ejemplo un metabolismo propio, individual, como sistemas de comunicaciones internos, que tendrán ciertas características generales, comunes a la especie, pero que funcionan individualmente, de manera que tanto los cuerpos físicos como las personas son irreducibles a generalidades. Algo que Aristóteles parece intuir, sin discutirlo, pero que en el siglo XIX, con el avance de las ciencias y la confianza que se les otorga ya no está claro y las filosofías que sostienen que conocer es producir idealmente un objeto hacen justamente eso: diluir lo concreto en lo abstracto y ver la naturaleza como producto de determinaciones lógicas, en vez de verlo como producto de procesos naturales

80. A diferencia de algunos sistemas filosóficos del siglo XIX, no asumimos que lo particular se disuelva íntegramente en las determinaciones lógicas generales del método analítico-sintético, sino que en el mundo concreto los particulares actúan sobre particulares. Y eso sigue una lógica diferente a la que ha seguido las ciencias modernas y eurocéntricas.

81. Hay que señalar que tanto la lógica práctica como la lógica deductiva tienen su asiento en el lenguaje cotidiano, y normalmente se complementan e interactúan en la vida cotidiana. Pero manejan marcos de referencia distintos: la una se sustenta en una actitud práctica, que reconoce sus propias limitaciones cognitivas y la otra en una actitud contemplativa, que está en riesgo de proponer generalizaciones absolutas, pretender absolutizar el conocimiento.

82. El proceso de socialización y la transmisión de cultura siguen la lógica del conocimiento práctico, que también tiene un potencial innovador y creativo, pero distinto que el teórico-lógico deductivo. La filosofía de lenguaje demostró el uso extensivo de la lógica práctica y de los conocimientos particulares en el lenguaje cotidiano. Y los pueblos indígenas transmiten su cultura y sus formas de producción con esa lógica de adquisición práctica.

83. Negar valor a los conocimientos cotidianos está totalmente fuera de lugar, porque el lenguaje cotidiano es el que proporciona todo el instrumentario mental para afrontar la vida: las reglas de cómo pensar, de cómo conocer, responder a situaciones y manejarlas. El descubrimiento que el lenguaje cotidiano contiene errores y prejuicios no lo invalida, sino que lo confirma, puesto que la constatación de esos errores y prejuicios se hace aplicando las mismas reglas que proporciona el lenguaje cotidiano. El descalificar al lenguaje cotidiano significa socialmente negarle capacidades al hombre común y su lógica práctica y establecer privilegios para los discursos especializados y elitarios. Ha sido una estrategia social efectiva, una estrategia de subordinación, pero por sus implicancias políticas su etapa de vigencia está llegando a su fin.

El proyecto político

84. Este proyecto es político porque se sustenta en cambios sociales que se originan en decisiones políticas y que no resultan automáticamente de la dinámica de las fuerzas sociales ni de leyes económicas, sino de la voluntad y responsabilidad ética de las personas, que hacen ejercicio de su autonomía y de su voluntad personal.

85. Este proyecto supone una crítica de la economía (expuesta por Helberg 2007). Se critica que la antropología económica está mal enfocada, y que la naturaleza humana no se manifiesta en su adaptación cultural a la cultura de supervivencia, con sus valores egoístas, sino más bien en el lenguaje cotidiano que contiene todas las posibilidades de pensamiento y acción que le ofrece su lenguaje cotidiano, con un léxico de hasta 70 mil palabras.

86. La comunicación genuina es el mayor tesoro de la especie humana y lo que la caracteriza, porque es mayormente producto de la concertación social, a diferencia de los lenguajes de otras especies que están fijados genéticamente, como lo está también el lenguaje de gestos y reacciones físicas (internas y externas) para los seres humanos. La comunicación genuina, que es la directa, se pierde cuando la persona no habla por sí misma, sino por un reglamento o una posición política que pone límites a su capacidad de percepción, actuación y resolución de problemas. Se convierte entonces en comunicación burocrática y tecnocrática.

87. Durante el proceso de socialización los niños y jóvenes adquieren sus primeros veinte años de vida las reglas sociales que dan sentido y sostienen sus usos de lenguaje, relacionando sus palabras con la realidad, en lo que se conoce como gramática profunda, porque si bien todos conocemos, normalmente permanece oculta y no nos enfocamos en ella. En esa gramática profunda se encuentran los usos introductorios al lenguaje, que son los básicos y los que caracterizan a la especie, mientras que las culturas y sociedades introducen posteriormente variantes específicas de validez cultural “regional”. Pero es en la gramática profunda en la que se ve retratada la humanidad.

88. Por este motivo en una sociedad creativa habría que recuperar la verdadera humanidad caracterizada por la comunicación genuina.

La lógica de acción humana

89. Para hacer manejable la enorme complejidad del alma humana, formulamos modelos simplificados, que contienen una visión en extremo simple. El modelo de la economía clásica trata de la naturaleza humana, es decir de lo que estamos inclinados a hacer y representa la cultura de supervivencia. Pero los shipibo y otros grupos étnicos son mejores sociólogos y ponen al costado de la naturaleza humana, cuya existencia reconocen, una propuesta cultural, que se orienta por fines altruistas. Y por eso existe la magia blanca y la magia negra y los curanderos pueden tener un rol ambivalente. El propósito, en esas sociedades tribales, es que la magia convierta la acción violenta, que se deriva de los anti valores como la envidia y la avaricia en acciones simbólicas, que los actores tienen que negociar entre ellos. La ganancia es social y se evita la violencia abierta que es producto de la cultura de supervivencia y que se sustenta en la competencia y el fin de lucro, que son los equivalentes modernos de la envidia y la avaricia, en el sistema socio-económico de La Modernidad.

La gestión de la violencia social y la violencia estructural

90. Hay que reconocer que es el sistema económico capitalista, con sus valores individualistas y por ende antisociales, es el que induce a la violencia que afecta a las sociedades capitalistas, que se auto denominan irónicamente “de bienestar”, a pesar de que prevalece la violencia y la corrupción.

91. Cuando la cultura de supervivencia se da en el contexto capitalista prevalecen anti valores sociales, contrarios a la ética humana transversal, que se orienta por principios y valores como el respeto a la autonomía de la persona, evitar el dolor, y la equidad como resultado del intercambio social, la solidaridad, el amor y la confianza. Que son los valores altruistas que caracterizan también a la sociedad humana, y que encontramos ya formados y en acción en los 6,000 o más pueblos del mundo.

92. Son estos los valores que permiten la construcción de una sociedad humana, es decir el paso de una horda que mantiene un nicho ecológico a una organización política, con sistemas de intercambio de parientes, que conforman un pueblo y mantienen un territorio común, y que se basan en el reconocimiento y respeto a la vida, la individualidad de la persona, que es ahora sujeto de derechos, a la reciprocidad como modelo de justicia y a la solidaridad como organización para el trabajo.

93. En el caso específico del Perú la situación además se agrava, porque la sociedad y el estado peruano mantienen un sesgo colonial, donde un sector poblacional, hoy día amplio, se impone a los pueblos originarios, cuya economía no merece ningún respeto ni apoyo, sus propiedades son transformadas en propiedades del estado por leyes inconsultas que auto generan los estados a nombre de la nación, que no se define por los pobladores originarios, sino por una ciudadanía impuesta y que se deriva de la violencia que generó la conquista y la imposición de un nuevo orden político-económico que desconoce las propiedades, los derechos de la persona, los sistemas de salud y educación, y se desconoce y a veces se ilegaliza y persigue a los profesionales indígenas – obviamente incumpliendo tratados internacionales que señalan que a trabajos equivalentes se debe pagar igual remuneración, sin tomar en consideración la diferencia de culturas y por ende de los sistemas de conocimiento.

94. Estas condiciones de vida describen un sistema de opresión social. Porque el país no ha creado las condiciones políticas y reales para contar con una igualdad de condiciones ciudadana. No se hace efectiva la ciudadanía intercultural, si esta responde a la superación de las desventajas sociales que generan las diferencias culturales.

95. El racismo, la exclusión y la opresión social son pésimos sistemas de gestión social, puesto que inmovilizan, restringen o anulan por completo fuerzas productivas ya instaladas en las culturas, afectan los modos de vida y las economías particulares y tienen un impacto negativo en la economía nacional y global.

Aportes de la medicina tradicional

96. La medicina tradicional con su enfoque global de salud, por ejemplo, tiene respuestas para las enfermedades de la civilización, que afectan a 60 - 80% de los países de bienestar y que son auto generadas por el sistema socio-económico y la cultura. El estrés, la dependencia de situaciones laborales y sociales insoportables, la presión productiva y la adecuación a horarios, acompañadas de la inestabilidad laboral son factores determinantes que no son tomados en cuenta entre las causas de dichas enfermedades, porque son anti-sistema, y se culpabiliza solo a la cultura sedentaria y la falta de deporte. Por eso la medicina tradicional aísla al paciente de su entorno social para reequilibrar su ciclo biológico, pero no tendrá éxito mientras el ciclo económico no se ajuste a una racionalidad sistémica, en la que las partes del sistema social se equilibren y el sistema económico no genere enfermedades, que a su vez tienen un altísimo costo social. Costo que se reparte entre todos, a través de los sistemas de seguros, pero que es generado por unos pocos, que así lucran de los problemas que generan a la sociedad en su conjunto.

La respuesta a los retos del futuro

97. La respuesta a los retos del futuro puede estar en la utilización de los conocimientos ya instalados en la población y en la gestión de los sistemas ecológicos que ya se conocen y saben manejar, antes que en la generación de nuevos conocimientos científicos y tecnológicos, en competencia con otros centros de producción de conocimiento que tienen mayores capacidades instaladas y montos de inversión mucho mayores, además de una infraestrucura montada para aprovechar sus talentos, que este país carece por completo.

En este sentido ya los pueblos indígenas tienen conocimientos y saben de la gestión ambiental y social, de manera que hay un capital social no utilizado solo por prejuicios etnocéntricos. La generación de universidades interculturales como parte integrante de los sistemas científico-tecnológicos de los pueblos puede conformar un cinturón de asesores de los pueblos que en alianza con ellos generen nuevas formas de educación superior, con otras carreras, otra concepción de las ciencias y otro tipo de conocimiento, cuyo destinatario final son los pueblos, que pueden así sustentar su futuro en su propiedad intelectual y los nuevos conocimientos interculturales que formulen. Las rentas producto de estos conocimientos habría que dividirlas equitativamente entre la universidad, los pueblos y sus organizaciones, que así ganarían en autonomía y gobernabilidad.

98. La actual propuesta de internacionalización de las universidades, que propone adaptarse a los sistemas de disponibilidad del conocimiento responde a los intereses de los que priman en la economía mundial y sus centros de producción de conocimiento. Esos no son los intereses nacionales, sino los intereses coloniales.

99. El concepto de humanidad que manejamos no es abstracto, del hombre como ser político o como ser pensante o que habla. Esas son determinaciones lógicas delgadas y diluidas, mientras lo que interesa de la humanidad es el concepto práctico, la generalización que mantiene la riqueza de opciones culturales que ha generado la humanidad y que es la suma rica de todas las posibilidades. Como con el caso del perro, lo que interesa son las especializaciones de las razas, su diversidad y la maleabilidad, no un constructo abstracto del “perro promedio”.

100. En ciertos círculos académicos se reclama hoy día la decolonización. Y de tomarse en serio, eso supone no solo un reconocimiento académico, sino pactos sociales, tratados de paz, pagos de reparaciones de guerra, pagos por derechos de propiedad intelectual usurpada, restitución de bienes y propiedades, así como de bienes culturales. Y nuevas oportunidades políticas: significa compartir el poder de decisión política en una nueva forma de gobierno. Lo que obviamente es un proceso complejo, difícil y costoso, —ya que hay que pagar la deuda interna. Pero como por resolver injusticias pasadas se puede crear otras nuevas injusticias, hay que tener sumo cuidado en mantener la proporcionalidad de la ayuda y la equidad.

101. Este proyecto político mantiene la vigencia de las libertades políticas conseguidas por las luchas sociales de las clases de trabajadores, cuyos aportes se reconocen explícitamente. Interpreta el mercado como un medio de intercambio general, en el que confluyen distintos tipos de economías con culturas económicas distintas y objetivos diferentes y que por ende tienen juegos de reglas distintos. Los mecanismos del mercado, como la oferta y la demanda no son los únicos que regulan los intercambios; éstos dependen de las culturas económicas que interactúan.

102. En realidad, el mercado no hace nada, las instituciones no pueden hacer ni forzar a nadie, eso es lenguaje metafórico, los únicos que actúan en el mundo de lo concreto son las personas, y lo hacen con las normas de sus culturas, y si en una cultura económica les es permitido aprovecharse del otro en una situación de necesidad, eso es una cuestión de esa cultura, y de las personas involucradas, que entonces tienen una responsabilidad moral y que no pueden eludirla amparándose en las reglas del mercado.

103. Como el ser humano es gregario, no hay desarrollo si no es compartido, y no puede haber desarrollo de unos a costa de otros. Eso no se llama desarrollo. Y no puede haber desarrollo sino es sostenible. Y eso trae consigo un cambio en la gestión de recursos, puesto que la capacidad de renovación de los recursos o resiliencia proporciona el margen de crecimiento que tiene una economía: la ecología le pone el marco de referencia a la economía.

El lugar de la razón en el sistema de acción humano

104. Los usos del lenguaje y las costumbres se dejan justificar con razones. Pero las razones se nos acaban en el intento de justificación, y entonces solo queda aceptar que las costumbres son como son. Si quisiéramos formular razones para eso que fue creado sin razones, estaríamos racionalizando, lo que es un vicio bastante común. Pero lo que no fue creado por razones no necesariamente es irracional. De manera que se ha dicho que los lenguajes son inconmensurables.

105. Y lo mismo es válido para los motivos de las personas cuando actúan, no necesariamente son racionales, pero eso no las convierte en seres irracionales, sino en personas complejas que tienen motivos para actuar que pueden ser razones, pero también emociones, intereses u otros fines que persiguen conscientemente o sin darse cuenta, es decir, sin enfocarse en ellos. Las emociones acompañan a las acciones como que los humanos siempre evalúan y responden a las situaciones en que se encuentran y las posibilidades de acción que se derivan tanto de la comprensión de la situación o del tema del que se habla, son dimensiones de sentido, con reglas propias que siempre acompañan la construcción de sentido en la praxis social.

106. Esto significa que el proyecto filosófico de Sócrates de justificar racionalmente los usos de lenguaje y de una vida humana filosófica, no es viable. No es La Razón tampoco la que mueve al mundo. La práctica social permite una serie de justificaciones de las acciones sociales. Actuamos a veces porque así se nos ha enseñado, por la fuerza de la costumbre, sin otra justificación, o porque tenemos razones, que pueden ser buenas o malas, aceptables o no aceptables, porque estamos impactados por sucesos, o porque reaccionamos así ante una situación (con miedo o entusiasmo), porque nos lo han recomendado o porque tenemos deseos o queremos lograr algunos objetivos o evitar algo. Las justificaciones son diversas y eso es parte del sistema de acción humano, que a su vez tiene una lógica, que nos permite distinguir entre acciones conscientes e inconscientes, voluntarias e involuntarias, provocadas o causadas y otras no causadas, que se requiere estudiar y entender antes de tratar de reducirlas a lemas como que la gente busca sus intereses o que los intereses materiales se sobrepondrán a los otros cuales quiera sea su naturaleza.

107. Porque las acciones humanas generalmente no son causales sino que se justifican por motivos, fines y razones, no con causas. Aunque a veces usemos esa palabra (“A causa de…”). Y cada una de estas justificaciones tiene su razón de ser en la forma de vida humana. Las emociones no son irracionales y los mitos no son el fundamento de una visión irracional del mundo. La fantasía y la imaginación tienen su lugar en la vida y sirven para muchos propósitos, nos relacionan con el mundo a su manera, y siguiendo ciertas reglas. Nos abren posibilidades y mundos, sin los cuales la vida humana no podría trascender la experiencia inmediata y concreta y por ende no seríamos los seres humanos que somos. La imaginación y la fantasía sirven para explorar opciones distintas a las del mundo fáctico. Sin ellas el mundo humano no sería humano y lo que se ha dicho de la fantasía como enemiga de la razón son ingenuidades gramaticales, que tienen que ser revisadas.

Las matemáticas mistificadas

108. Es necesario también revisar el rol de las matemáticas a las que se les otorga una especie de sello de calidad en la esfera cultural occidental, lo que responde a una visión del mundo que proviene de la antigua Grecia que dice que la naturaleza se expresa en proporciones matemáticas. Pero esa es una cosmovisión como las otras. Y por eso las matemáticas están rodeadas de un aura de mistificación que hay que clarificar y disipar. Ante todo, aclarar la naturaleza misma de los objetos matemáticos, que es comparable con los deícticos de un lenguaje, como los pronombres demostrativos, que sirven para ordenar cosas y personas, pero no son nombres ni designan nada. Por lo tanto “aquí” no es un lugar ni es el nombre de un lugar. Y los números sirven para ordenarnos y ordenar el mundo, y eso puede ocurrir cuantificando o sin cuantificar de manera exacta o inexacta. Y los “objetos matemáticos” existen en la “imaginación matemática”, que no es ningún lugar, sino un recurso descriptivo del lenguaje humano que desplegamos cuando explicamos las matemáticas, de la manera como solemos hacerlo, con dibujos y cálculos.

Reconocemos que existen las matemáticas exactas y las inexactas, y la exactitud de las matemáticas depende de las reglas gramaticales que engranan sus símbolos con la realidad cotidiana. Por ejemplo, una gota de agua y otra gota de agua sigue siendo una gota de agua, porque no se ha previsto con regla el caso de las gotas simples y las gordas. Y por eso una gota de agua y otra es una gota de agua, y esa es una verdad empírica demostrable.

Y si “velocidad” ha sido bien pensada, si se ha esclarecido los distintos tipos de velocidad y sus relaciones con la aceleración y con el adverbio rápido, que son parte de la comprensión de v = s/t. Las definiciones, es cierto, nos sirven para entendernos, de forma abreviada, cuando ya sabemos los supuestos, cómo es que las palabras se engranan con la realidad con distintos tipos de reglas, pero solo las reglas que engranan un concepto con la realidad son realmente explícitas respecto al sentido o los sentidos que puede tener una palabra. Por eso las definiciones son insuficientes como método de determinación lógica. Hay que recurrir a las unidades de sentido y su lógica (los llamados “juegos de lenguaje” en la filosofía de lenguaje).

Pero no siempre queremos ni matemáticas ni conceptos exactos, y la exactitud no es en principio mejor que la inexactitud. De manera que seguiremos echando una pizca de sal a la torta y un chorrito de aceite a la ensalada y no queremos saber cuántas pasas trae un puñado de pasas. Por eso la exactitud es relativa y depende del contexto y del propósito. Y ser demasiado exacto es un defecto, como lo puede ser “ser inexacto” cuando se demanda más exactitud.

Los matemáticos griegos descubrieron las matemáticas teóricas, que producen pruebas a partir de postulados para ciertos teoremas, y ese es en efecto un juego posible, pero se dijo que las matemáticas teóricas eran ciencias y las de los otros pueblos que no eran teóricas sino prácticas que no eran ciencia, y eso es falso y además excluyente. Por eso proponemos que se vuela a las matemáticas prácticas, a las que tienen todos los pueblos, y que recurren a la experiencia como sustento, como lo hace cualquier teoría y no solo a la deducción “modo geométrico” en la imaginación matemática – que repetimos es un modo de exponer verbalmente lo que se sabe, un recurso lingüístico. Y no un sitio. La imaginación no es una facultad sino un recurso expositivo.

Por eso, que se enseñen las matemáticas a partir del análisis y comprensión de la realidad cotidiana de los niños y jóvenes (que por ejemplo tienen que saber sacar el mínimo común múltiplo para hacer una corona con pajas de distintos colores o para tejer una manta andina reversible y con distintos diseños en el anverso y el reverso). Si la matemática se enseña como lo que es: un juego, en el que está permitido inventar nuevos juegos de reglas, el aspecto lúdico será preponderante y todo será divertido.

El objetivo pedagógico de la enseñanza de las matemáticas es entender la propia cultura y no aprender las matemáticas para las ingenierías, es decir, para cierto tipo de producción que domina la naturaleza y se quiere superar. Esas matemáticas también existen y pueden ser consultadas cuando así se requiera, eso hay que poder hacer cuando se requiera, pero no es el objetivo de la formación básica.

Si las matemáticas se enseñan como soluciones a problemas, que hay que memorizar y cuyas operaciones hay que resolver, entonces nos invadirá pronto el tedio, y una vez que nos aburren y las odiamos, se nos cierran también las entendederas y las rechazamos emocionalmente y el fracaso está seguro.

La creatividad de los pueblos como factor de desarrollo

Finalmente es necesario ocuparse de la creatividad, porque tiene que tener un lugar en el propósito de vida de las personas y en su economía. Se supone muchas veces que la solución para los pueblos indígenas es la agroecología, pero ese es un prejuicio, ellos quieren vivir de los roles que prepara su cultura para ellos: quieren ser curanderos, parteras, ceramistas, tejedores, cuentistas, talladores y constructores. Y allí la producción de su arte juega un rol principal, arte que tratamos peyorativamente como artesanía y pagamos ínfimos precios comparados con las obras de arte en el circuito de galerías de arte y casas de remate.

Será necesario explorar la lógica de la creatividad y del arte, que se relaciona con la lógica de la fantasía, y la lógica de la fantasía se explora produciendo fantasías y discurriendo acerca de la fantasía (como lo hacen Hieronymus Bosch, René Magritte o Roberto Matta, por ejemplo). De manera que unos ejemplos echen luz sobre otros ejemplos. Pero esa investigación demuestra dos cosas: que el arte es parte del diálogo de un pueblo con su subconsciente colectivo, con la visión poética de la vida que contiene cada cultura. Y que determina no solo el arte, sino por ejemplo, los modelos científicos y nuestras explicaciones filosóficas. Recordemos, por ejemplo, que la lingüística empieza con unas metáforas que tratan al lenguaje como un juego de ajedrez y al habla como lectura de una partitura. Y recordemos que en la psicología se habla de “fenómenos interiores”, y que la interiorización obedece a una gran metáfora, de lo que en realidad son recursos lingüísticos para expresar lo que pensamos o imaginamos explícitamente, o que están implícitos en nuestro comportamiento.

En consecuencia, la fantasía no es para nada ajena al conocimiento y las ilustraciones de conceptos son un recurso común de expresión, también para los científicos. Encontrar el lenguaje descriptico para “siento un dolor como si me clavaran agujas” puede tomar cientos de años, hasta que damos que es el pulso de la sangre.

Visto esto, las opciones de país para construir su economía tienen que ocuparse de la creatividad de sus pueblos, de su fantasía y de cómo en concreto llevar sus productos al mercado. En el mundo del arte los centros de negociación son New York, Londres, Hong Kong y Beijing, que en conjunto mueven cerca de un billón de dólares al mes. El mercado de arte se lo reparten así: 40% USA, 30% Gran Bretaña, 10% el resto de Europa y 20% China. El Perú, Sudamérica y África no figuran. Mercados de arte tienen Buenos Aires, Sao Paulo, Bogotá y México D.F. El movimiento total de las galerías de arte y casas de remate fue de un billón de dólares mensual, en octubre del 2017, y los precios para obras de arte de los artistas mejor tratados por el mercado, pueden pasar los 100 millones de dólares, y otros de gran renombre están entre los 30 y 75 millones.

Las galerías de arte en el Perú no se dan abasto con los artistas que ya tienen, cada una de 20 a 40. Y los artistas formales no involucran a los “artesanos” en su producción como sí lo hacen los artistas chinos como Ai Weiwei, que es otra opción de participación que no se ha explorado tampoco. En consecuencia, no solo tenemos a un gran sector de la población (30%) frustrado en sus aspiraciones de vida, con un gran potencial tanto en conocimiento como en tradiciones artísticas, pero sin opciones porque falta todo: no hay intermediarios, no hay capacitación de los involucrados, universidades, museos y galerías. Los pueblos y sus artistas están mayormente excluidos por la burocracia estatal, no se planifica con ellos, y la burocracia estatal se queja que son improductivos.