Historia e identidad amazónica

Autor: 
Dennis David Dávila Picón

Es común escuchar a alguien decir que, cuando sale de su tierra, siente mayor apego hacia ella. En mi caso no fue diferente y, es más, a ese sentimiento de amor y nostalgia se sumó la indignación al descubrir que me habían ocultado algo importante durante mucho tiempo.

Los años escolares los pasé en varios pueblos de la amazonía debido al trabajo itinerante de mi padre, pero durante todo ese tiempo, mi identidad como peruano se fue formando, entre otras cosas, en base a un relato de la patria que nunca integró personajes, acontecimientos, recursos y ambientes cercanos a la tierra donde nací y me daba el sustento diario. La amazonía estuvo siempre ausente, salvo en los relatos de visitadoras, gente salvaje y tierras inhóspitas en la que solo reinaba la ley del dinero fácil.

Así, terminé el colegio y creo que aún terminan los jóvenes de ahora, sabiendo más de la costa y el mar que de la selva y el amazonas; salimos del cole -como dicen ahora-, lamentando que perdimos Arica, pero sin enterarnos de que cedimos, ante Brasil y Colombia, tanto territorio selvático como casi medio Perú (ver). Con esas falencias, y con el estigma de las visitadoras, cargamos cuando emigramos en busca de mejores futuros.

Ya en la universidad, andando entre libros, teorías y afanes intelectuales, me encontré con documentos que contaban una historia rica en acontecimientos, personajes, fervor patriótico y heroísmo. La historia de Loreto - y de la amazonía-, había saltado hacia mí, como increpando el olvido y señalándome un vació en el alma o, quizás, un horizonte a seguir.

¿Dónde estuvieron estos relatos durante mis años escolares?, nunca observé una referencia, o un dato; a lo mucho, saltaba como un rumor que Leticia era nuestra, pero nunca tuvimos a disposición los detalles de la misma.

Así, las peripecias que vivieron los loretanos en la lucha por los territorios perdidos estuvieron alejados de los niños, jóvenes y adultos. Tampoco se destacaron las riquezas de nuestra tierra, de la gran variedad de culturas, su inmensa cantidad de recursos naturales y tantos otros acontecimientos que nos hicieran sentir orgullo.

Crecimos escuchando más sobre “Pantaleón y las Visitadoras”, que las luchas y el heroísmo de los loretanos; que esta parte de la selva no sirve para la agricultura, más que las posibilidades que nos da la inmensa biodiversidad y cultura amazónica. Con ello nos decían que Loreto tenía que contentarse con ser sólo salón de visitadoras o ruta del narcotráfico. O sea, casi siempre nos resfregaban en la cara acontecimientos que minaban nuestra autoestima o debilitaban la fortaleza moral del poblador amazónico. Y todo esto floreció gracias a que nos ocultaron nuestros héroes, los modelos a seguir, esa historia que abunda en personajes y hechos que son dignos de recordar, celebrar y hacerlos parte del ideario amazónico.

Jesús Víctor San Román en Perfiles Históricos de la Amazonía Peruana afirma que “La historia de la selva peruana está por escribirse. Es éste un axioma preliminar que debe tenerse en cuenta. Aunque abundan los datos históricos, a partir del viaje de Orellana, que auguran una labor investigadora fructífera, sin embargo, las dificultades para la recolección son no pequeñas. Las fuentes están dispersas por archivos y bibliotecas de Europa y América, y muchas de ellas en forma anónima y sin desempolvar. Por otra parte, varias de las obras publicadas son, por lo ocultas, casi inalcanzables al estudioso" (1).

Efectivamente, como se menciona, esa historia está en documentos dispersos. Existen muy pocos intentos de sistematizarla; pero existen, y todavía están ocultos para los investigadores especializados y, más aún, para la población en general, esperando que alguna autoridad regional se digne hacerles parte de un currículo educativo y, se incorporen de una vez, a la vida e imaginario del poblador amazónico.

¿Por qué está oculta esta historia? ¿No es acaso la historia un pilar para la formación de una nación y la identidad de un pueblo?

Los historiadores lo dicen, “el origen y el horizonte de la vida colectiva son fundamentales para garantizar la permanencia de una comunidad a lo largo del tiempo. Estos referentes constituyen las bases sobre las cuales cada generación transfiere a la siguiente, elementos de cohesión e identidad respecto a ellos mismos” (2).

¿Cómo fortalecemos la identidad si desconocemos nuestra historia? ¿Sobre qué elementos los loretanos o amazónicos hemos construido nuestra identidad? ¿Cuáles son los rasgos de esa identidad? Son solo algunas de las preguntas que quedan pendientes y esperamos contestarlos o debatir sobre ellos.

Y, ¿por qué incidimos en la identidad?. La identidad no es el resultado final del empoderamiento, sino es el motor que lo inicia, señala un autor. Es decir, la identidad es un poderoso catalizador de las capacidades humanas.

Sin embargo, mucha gente se ha empeñado en hacernos sentir marginales, excluidos, sin derechos ni valores, ni ejemplos a seguir. Quizás sabiendo que "... la exclusión social es una dinámica tan destructiva que no se limita a privar de recursos, sino que deprime los vínculos y las identidades; afecta a la condición humana en profundidad corrompiendo los recursos relacionales y simbólicos de las personas, sus familias y comunidades" (3). Con todo esto han logrado que la amazonía sea una zona de donde sólo hay que sacar recursos. De esta manera, se han creado las condiciones para la corrupción, la delincuencia y la propagación de enfermedades como el SIDA que a pocos le interesa detener.

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Han pasada cerca de 20 años desde que me encontré con esos retazos de historia amazónica y, recién ahora, tengo la oportunidad de expresar y exigir que esta historia sea contada a niños, jóvenes y adultos amazónicos, con todos sus matices, como principio fundamental para la formación y afianzamiento de la identidad, el empoderamiento y así contribuir al fortalecimiento de las capacidades humanas para asegurar el camino hacia el desarrollo.

REFERENCIAS

1. Perfiles históricos de la amazonía peruana. Jesús Víctor San Román. CETA, CAAAP, IIAP. 1994.

2. Teoría, ideología e historia, Alianza Universidad, Madrid. Anthony D. Smith, Nacionalismo. 2004,

3 “El ambiguo papel de la identidad en la neomodernidad: somos lo que damos” Fernando Videl Fernández, Universidad Pontificia Comillas de Madrid.