La revolución de Cervantes.

Autor: 
Samuel Torres Videla*

"Manifiesto Político

Mientras se producían estos sucesos, en Iquitos, se tenía la completa seguridad de que el Ingeniero Ulises Reátegui, se había posesionado en Rio Negro y que bien pronto quedaría organizada la resistencia en ese lugar estratégico; pero la presencia inesperada en el puerto del Sub-prefecto de Alto Amazonas, con los detalles anteriores convenció de la realidad, organizándose inmediatamente una expedición que salió ese mismo día con destino a Yurimaguas. Era compuesta de 150 hombres, con una batería de artillería y una sección de ametralladoras.

Ese destacamento llevó el “Manifiesto a la Nación”, con el objeto de que lo distribuyera en los lugares, del tránsito, y cuyo tenor es como sigue:

Manifiesto a la nación

“El día 5 de agosto último, un grupo de oficiales del Regimiento Cazadores de Oriente N° 17, acompañados de elementos civiles, sin más lema que el bienestar del país, y herida su susceptibilidad patriótica, ante el cuadro sombrío y aterrador que presenta la República, en los primeros cien años de vida independiente; contemplando el desquiciamiento total de las instituciones públicas; suplantada y hecha jirones la Carta Fundamental; entronizada la deportación, como represión política, destruyéndose así la libertad individual; acallada la voz de la prensa é impedida la libre exteriorización de la idea; destruida la majestad del Poder Judicial y dilapidadas las rentas fiscales, colocándose al país al borde de la bancarrota; entronizada la influencia política hasta en las más insignificantes instituciones, imperando el servilismo en la administración y el favor en la provisión del empleo público; y en un medio, fiel reflejo del estado caótico de la República, con el espectro de la miseria en los ojos; el enemigo a las puertas del primer puerto oriental peruano y con una serie de circunstancias agravantes que obligaban imperativamente el sacrificio personal en aras del bien de la República; ese grupo de oficiales se levantó en armas proclamando la Restauración Nacional mediante el imperio de la Constitución del año 60 y de las leyes emanadas de ese Documento Fundamental, al que juraron respetar y hacer respetar.

“Todo el país es testigo de la forma como el Régimen Dictatorial iniciado el 4 de Julio de 1919, ha dirigido, desde esa fecha, la marcha del Estado Peruano. Toda la República es testigo de cómo desde la iniciación del nefasto Régimen, se operó en el Perú una evolución regresiva, volviendo á imperar los métodos autocráticos en el gobierno, apartándose del estricto cumplimiento de las leyes y de la Carta Política, que el propio Régimen se dio. Y todo el país ha contemplado asombrado y temeroso la imposición de la voluntad de un solo hombre, secundado por instrumentos serviles desparramados en la República, con el nombre de autoridades, que encontraron en el Régimen el medio para su encumbramiento económico, a costas del Erario Nacional. Y para acallar la voz popular e imperar con libertad y despilfarrar y malversar los dineros de la Nación, se ha visto explotar el patriotismo nacional, con la promesa del rescate de nuestras provincias cautivas, adormeciendo el sentimiento público, mientras se trata de vender una de las más ricas regiones del Territorio Nacional: el Putumayo peruano, que el Régimen en su sed insaciable de oro, ha ofrecido a Colombia, mediante el pago de una indemnización de siete millones de soles.

¡Pobre Patria nuestra y desventurado pueblo peruano!

“Dos años han transcurrido de completa opresión y escarnio. La tiranía y el despilfarro, el fraude y la mentira han sido el pago a nuestra pasividad y nobleza de carácter. Durante este tiempo hemos vivido esforzándonos en creer en vanas promesas de progreso y bienestar; y solo hemos visto malversación en las rentas públicas, escarnio en el cumplimiento de la ley, el hambre y la miseria por doquier; imponiéndose ante esta situación aflictiva y trascendental, el ineludible deber de salvar a la República cueste lo que costare. Y el momento es sicológico, la misma Dictadura lo ha buscado: ha colmado la medida de la paciencia ciudadana y hay que aprovecharlo; porque ya se debate en los estertores de su agonía, Ultimémosla y habremos cumplido nuestro deber”

“La juventud militar del Perú que con vosotros contempla el cuadro vergonzoso de la ruina de la nacionalidad os acompaña, tened té, y el triunfo será completo, coronándose nuestros esfuerzos. En toda esa pléyade de jóvenes militares que abrazaron la carrera de las armas, llevando en su alma el más santo patriotismo, y que lo conservan invívito, encontraréis un compañero del Ideal. Ya los militares han dejado de ser el elemento pasivo que instruye tropas para la guerra; antes que nada son camaradas vuestros, que con el pueblo, sagrada encarnación de la Patria quiere ver un Perú grande y respetado.

¡Pueblo peruano! Levanta tu voz y defiende tus derechos y tu vida, esgrimiendo el acero redentor, que es el único medio de impedir la ruina total de nuestra querida Patria. Detesta a los hombres de la “Patria Nueva”, imponiendo con tu generoso pecho la “Patria Vieja” con sus errores y sus vicios, pero que no está salpicada del lodo de las concupiscencias criminales de los Leguía y sus secuaces. Procede en tu pueblo, como hemos procedido en Loreto: hemos tomado las riendas de la administración pública deponiendo a las autoridades impuestas por el nefasto Régimen; y hemos decretado inmediatamente lo que el Departamento precisa para su bienestar y progreso, con cargo de imponer cuando se restablezca el imperio de la Constitución legal del Perú que es la que dio el gran Mariscal Castilla, la aprobación de nuestras medidas, porque ellas responden a las necesidades del pueblo, siempre engañado y siempre vilipendiado.

“Ya hemos dado el primer paso en esta rica región oriental, seguidnos y habremos realizado en el Perú la obra más portentosa que registren los siglos.

¡Viva el Perú! ¡Viva la Constitución del 60! ¡Abajo la Dictadura!

Iquitos, 1° de setiembre de 1921."

El Comité revolucionario: Capitán Guillermo Cervantes, Capitán Manuel Curiel, Teniente Carlos Hennings, Teniente César A. Velarde, Teniente Emilio Baes, Teniente Carlos A. Barreda, Teniente Lizardo Luque, Teniente Luis F. Azcárate, Teniente Çésar A. Goyzueta, Teniente Samuel Torres Videla ,Teniente Max Caballero Allaín, Teniente Héctor F. Barreto; Subteniente Humberto Flores, Subteniente Eliseo Zamudio, Subteniente César Zereceda, Subteniente Carlos Freyre, Subteniente Tobías Vásquez, Subteniente Pablo Lozano, Subteniente Hermógenes Arévalo, Subteniente Oscar Velásquez Chilet, Subteniente Rafael Pérez, Teniente 1° Juan Rúnciman, ingeniero Ulises Reátegui Morey, Conrado Sarmiento, ingeniero Adolfo Laines Lozada, Ingeniero Jorge Arenas Loayza, Juan Olórtegui V., Abelardo Colmenares, Guillermo Barreto. * Ex Director del diario “La Mañana” de Iquitos. Fuente: “La Revolución de Iquitos” (Loreto-Perú).

*Ex Director del diario “La Mañana” de Iquitos.