El Diccionario Shiwilu

Autor: 
Pilar Valenzuela

En un par de meses se cumplirán 10 años de mi primera visita al pueblo de Jeberos. Durante esa corta estadía un puñado de mujeres me recibió en sus hogares, me permitieron grabarlas hablando su lengua shiwilu y, mientras bebíamos la chicha punta, me incentivaron a que volviera para realizar trabajo lingüístico. En ese entonces, el único estudio disponible sobre la lengua shiwilu era la tesis doctoral del lingüista misionero del ILV John Bendor-Samuel, defendida en 1958, consistente en una descripción detallada del verbo y otros aspectos gramaticales. Según este autor, en la segunda mitad de la década de 1950 vivían en Jeberos cerca de 1,500 shiwilu-hablantes, siendo muchas mujeres monolingües en este idioma. Actualmente, el shiwilu se encuentra en una situación altamente vulnerable. Sus aproximadamente 30 hablantes fluidos pertenecen a las generaciones de abuelos y bisabuelos, usan su lengua patrimonial de manera parcial e infrecuente, y se comunican predominantemente en castellano en la vida diaria. Los testimonios que recogí en el 2005 dejaban en claro que estas mujeres shiwilu-hablantes eran conscientes del proceso de desaparición por el que atraviesa su lengua, ya que la trasmisión intergeneracional de la misma había cesado hacía varias décadas. Como comentaba una de ellas, “He tenido diecisiete hijos, ninguno de ellos puede hablar el shiwilu”.
 
Obtener los recursos necesarios para emprender un proyecto de documentación del shiwilu no fue fácil y tomó unos años. Pero a pesar de los obstáculos logramos constituir un equipo de trabajo cohesionado que en un tiempo relativamente corto ha logrado entregar al pueblo de Jeberos el libro Voces Shiwilu: 400 Años de Resistencia Lingúistica en Jeberos (Pontificia Universidad Católica del Perú, 2012) y el diccionario bilingüe shiwilu-castellano titulado Kirka’ Lawer’lla’la’ Ñak o “libro que contiene la interpretación de las palabras”, impreso con el auspicio de la Federación de Comunidades Nativas de Jeberos (FECONAJE). En las líneas que siguen me referiré a esta segunda obra.
 
El Diccionario Shiwilu-Castellano, Kirka’ Lawer’lla’la’ Ñak, contiene cerca de 6,500 entradas shiwilu acompañadas de oraciones en lengua indígena que ilustran el uso de cada palabra en contexto y sus respectivas traducciones al castellano. Es fruto del conocimiento, ingenio, esfuerzo y dedicación de varias personas, especialmente de los expertos shiwilu-hablantes con quienes tuve el privilegio de trabajar: don Meneleo Careajano Chota, doña Emérita Guerra Acho, doña Julia Inuma Inuma y don Fernando Lachuma Laulate. Juntos compartimos intensas y entretenidas jornadas de trabajo, registrando una por una miles de palabras pertenecientes al idioma originario del valle del río Aipena. Nuestro mayor aliciente era la ilusión de entregar a las próximas generaciones de jeberinos un testimonio de la lengua de sus antepasados, así como una pequeña parte del conocimiento, cosmovisión y costumbres que ella alberga. En efecto, además de su aporte lingüístico este diccionario contiene información acerca del pueblo shiwilu que puede resultar muy valiosa. Así, varias entradas y ejemplos hacen referencia a conceptos que carecen de un equivalente en castellano, mitos, aspectos de la organización social, historia, costumbres, medicina tradicional, ecología, etc. Veamos algunas entradas:
 
latennan s. cascarilla, especie de árbol. 
Latenna u'chimu pasalaki. La cascarilla es buena para  tijeraje.
Latennantek ipa' enñi. Peksan damellushasik suler. Sulan nanalek uputer’ papapen tata'nen.
   La corteza de cascarilla ya ha secado. Muélelo y cuando esté bien menudito ciérnelo. Después
    de cernir polvéale con eso la uta de tu padre.
llinser s. diseño del tejido, cerámica o cuerpo. 
Napi' Shiwilulunlusa'nta' kalantek nu'tullina' Shawilunlusa'pu'su'pi'la. Llinsenñen i'na nerpi'la. Antes las mujeres shiwilu también hacían pampanilla igual que las mujeres shawi. Sin embargo, sus diseños eran diferentes.
ma'panka s. panguana. 
Ma'panka Wandek yakupideksik peklapi'ñi.  Cuando el Supayacu va a crecer la panguana no canta. (panguana: Crypturellus undularus).
mi'len s. abeja ramiche. 
       Mi'len ulenñina' Shiwilulunlusa' uklupidek yakasertanna'. A la abeja ramiche le discursan las mujeres shiwilu para endulzar su chicha punta.
nanpipalli (nanpilli) vi. vivir, habitar, residir en un lugar. 
Ipa'la lunchek Arakayu ma'pu'si'pa' nanpilli Panpadek ukuchik. Ahora voy a hablar de cómo vivía Arákayu en las riberas del río  Pampayacu. 
Shawilusa' nanpipallina' Wandek winenllupa'. Los shawis viven por el alto Supayacu.
(cf: nanpiapalli 2) .
Wanpi s. Dueño del Carnaval, hombrecito que vive en el monte y aparece en la época de  
 carnaval. Puede hacer daño a quienes no celebran su fiesta y robárselos. 
Papashawekku'   uki'lakla tanak pa'apasik ima napi', Wanpiler ekpa'lli. Hace tiempo, cuando mi papá estaba andando de hambre en el monte el Wanpi se lo llevó; 
sinón.: mitan ashin.
Winen s. Barrio Alto de Jeberos. ¿Winen muda' a'cha'? ¿Eres del Barrio Alto?
    Winenllupa' nadallina' asu' Lumasllusa', Makalusa'nta'. En el Barrio Alto aumentaron los 
    Lomas y los Maca. cf: Chilen.
 
El Diccionario recoge numerosos nombres de especies de animales y plantas, así como nombres de ríos. Por ejemplo, en la entrada nanpipalli podemos ver que los nombres shiwilu de los ríos Pampayacu y Supayacu son Panpadek y Wandek respectivamente.   La terminación –dek es el clasificador para líquidos y en estos casos equivale a la terminación –yacu del castellano loretano y quechua. En algunos casos también se ha incluido información acerca de la procedencia de préstamos ya establecidos en la lengua shiwilu. Préstamos de origen quechua: illapa “escopeta”, kulliker “dinero”, kirka’ “libro”, puiñu “tinaja”, musha’- “besar, adorar”, etc. Préstamos de origen castellano: alakanter’ “alcalde”, alkusa “lamparín (de alcuza)”, duktur “doctor”, ikadu “ahijado”, kuañi “juane”, kunpari “compadre”, puchilla “botella”, etc. Préstamos de origen pano: nun “canoa”, kuñilu’ “anguila”. Asimismo, existen términos compartidos con las lenguas jíbaro (mama’ “sachapapa”, wa’dan “espíritu”, danku “flor”, etc.) y con jibaro y candoshi (panwala “sachavaca”). Por otro lado, puede resultar interesante desde el punto de vista antropológico investigar las diferentes acepciones de ciertos términos.   Así, wa’dan aparece con tres acepciones: 1. “espíritu, alma del difunto, tunchi”; 2. “dueño espiritual, madre” y 3. “hombre blanco, wirakucha”. Esto coincide con lo que señala el padre Jaime Reagan en un artículo del 2000 titulado “La religión entre los Cocamas, Chayahuita y Napuruna”:  “Maroni dijo que era una lástima que muchos le dan al demonio el mismo término que a los españoles y aun al misionero que los adoctrina” (p. 335). “Los misioneros de Mainas comentaban que los indígenas concebían el diablo como un hombre blanco” (p. 339).
 
Por definición, los conocimientos contenidos en un diccionario son propiedad intelectual del grupo humano que crea, desarrolla y usa la lengua. En consecuencia, esta obra les pertenece a todos aquellos que hablan shiwilu así como a sus descendientes. El idioma propio es un componente esencial de la identidad y la herencia cultural de un pueblo. Esperamos que este trabajo contribuya a fortalecer el orgullo de ser shiwilu y apoye la labor de quienes buscan aprender y transmitir la lengua.
 
La elaboración del Diccionario Shiwilu se llevó a cabo en el marco de un proyecto de documentación lingüística financiado por la National Science Foundation de los Estados Unidos (Documenting Endangered Languages #0853281).