El desarrollo urbano de Iquitos y las fuerzas armadas

Autor: 
Neil Vega

La capital de la selva peruana, como el resto de ciudades del Perú, siguen creciendo de la mano de construcciones generalmente informales de pobladores esencialmente pobres, que llegan a las mismas y ante la necesidad de vivienda propia, forman parte de invasiones de terrenos en su mayoría con propietarios registrados, ante la intrínseca venia de instancias del gobierno peruano que, así, ven consumada su incapacidad de planificar el desarrollo de sus urbes.

Ello explica en gran medida la aún predominancia de casas y demás construcciones levantadas desordenadamente en las calles, avenidas, jirones y demás que alimentan parte de las ciudades peruanas, pese a la creciente proporción de viviendas construidas formalmente los últimos años. Situación evitable si el Estado planificara y fomentara dicho desarrollo, con el apoyo de empresas constructoras formales y modernas.

Planificación antes que la improvisación y la ilegalidad

El Perú está cambiando y ello no puede seguir así. Las jefaturas de desarrollo urbano de las municipalidades y de los gobiernos regionales, en primer lugar, deben cumplir la función que al respecto tienen, como dicho sea de paso siempre debió haber sido y es además la norma en países más avanzados.

Las FFAA como principal propietaria de terrenos en Iquitos

En ese sentido, cabe primero considerar la grandes áreas de terrenos en el centro y la periferia de Iquitos, en propiedad y/o posesión de las diversas instituciones de las Fuerzas Armadas, algunas de las cuales desde mediados del siglo pasado; además de diversos edificios y construcciones, algunas de las cuales desde épocas de la dictadura del General Velasco, obtenidas en la forma habitual de tales gobiernos de facto.

Nueva avenida y urbanización en el centro de Iquitos

¿Se imaginan la amplia, moderna y hermosa avenida que podría erigirse sobre el terreno hoy ocupado por el antiguo aeropuerto de la capital de la selva peruana, gestionado actualmente por la Fuerza Aérea del Perú?

Yo suelo hacerlo y pienso además que, bien distribuido, hasta podría destinarse parte de dicho terreno a un gran parque bulevar, al levantamiento de una moderna urbanización que empezaría en la parte trasera del actual local municipal de Iquitos y terminaría a orillas del lago Morona-cocha.

Sobran terrenos para planificar el desarrollo urbano de Iquitos

Los inmensos terrenos sobre los que siguen operando dos campamentos militares en la avenida José Abelardo Quiñones -al inicio uno y un kilómetro después el otro-, podría igualmente habilitarse y ofertarse al sector privado una parte, para construirse modernas urbanizaciones que den un aire de modernidad a la principal ciudad de la selva peruana, erigida con modernas construcciones al estilo europeo durante el boom del caucho a finales del siglo XIX y principios del XX.

Viviendas dignas sí, ratoneras humanas no

Algo que desde las instancias estatales pertinentes, podría a la vez comprender la de un programa de creación de viviendas sociales dignas, no las especie de ratoneras que se pretendió levantar cerca del local central del Gobierno Regional de Loreto -dicho sea de paso-, y como algunos particulares han vendido y pretender seguir haciéndolo en esta parte de la Amazonía peruana.

¿Dónde construir el nuevo mercado Belén?

Al final del jirón Cornejo Portugal donde como en la avenida Quiñonez opera aún un fuerte militar del Ejército Peruano, bien podría destinarse además a la construcción del nuevo mercado de Belén, un parque temático, un gran centro comercial con hoteles y restaurants desde los que podría tenerse una gran vista del río Itaya.

Las autoridades tienen la palabra

Está en manos de las autoridades de Iquitos y Loreto hacer que casi la mitad del terreno militar ubicado casi en su totalidad en el casco urbano de la ciudad, tenga otro uso que en la actualidad tiene. Algunas voces desde las FF.AA. han mostrado ya alguna predisposición a negociar.

A cuyos cuerpos armados, por lo demás, no les vendrá mal operar campamentos ubicados en partes más profundas de la selva peruana, donde podrán practicar mejor sus ejercicios habituales, además de sus prácticas de sobrevivencia y demás.