Editorial: Celebremos la esperanza

Loreto, expectativa y desarrollo

Nuestra revista digital, publicada con el purito esfuerzo colectivo de diversos loretanos y sin financiamiento alguno, voluntariosamente digamos, llega a su número 9 coincidiendo con un nuevo gobierno en el Perú el cual momentáneamente ha disipado las grises nubes interpuestas en el futuro más inmediato del país y, por ello mismo, ha reverdecido en el pueblo peruano esperanzas de una mejoría nacional.

Escuchado su mensaje a la Nación, un discurso tan general pero a la vez comprometido con la generación de bienestar para las mayorías nacionales, no queda ninguna duda que la primera gran tarea autoasumida por la flamante administración, es revertir la tendencia decreciente de la economía nacional en los últimos años, aunque sea la seguridad ciudadana la que ocupe el primer lugar de la atención pública. Sobre lo primero, PPK ya desplegó sus fichas ministeriales apostando a fortalecer el desempeño de la economía desde su punto de vista ortodoxo liberal. El financiamiento del gasto público vía déficit fiscal; el destrabamiento (se debe entender “facilidades” al gran capital) de inversiones, complementado por una reducción del IGV -ahora gradual, y condicionada a resultados-, son las principales herramientas de política fiscal con las que el flamante gobierno buscará dicha reversión.

Dadas las condiciones de la economía la política fiscal a ser implementada puede conseguir el objetivo de estimular aquella –en términos modestos todavía- incidiendo en el crecimiento del PBI al 2018; sin embargo, la verdadera cuestión radica en cómo mantener (y profundizar) la inclusión social continuando con una mayor reducción de la pobreza, y sus múltiples aristas, en el quinquenio iniciado hoy, luego de haberse verificado que los indicadores de pobreza también han venido reduciéndose durante el último gobierno pese a los grandes esfuerzos en gasto social.

En otras palabras, entre el crecimiento del 2015 y el crecimiento esperado para el 2018 (a la mitad del gobierno de PPK), ese 1.7% de diferencia deberá significar más que un cambio cualitativo del status quo actual que permita cerrar al mínimo las brechas sociales, principalmente en zonas rurales donde la pobreza anida en cifras clamorosamente más altas que el promedio nacional. El desafío entonces es, claramente para PPK, más social que económico: cómo hacer que el crecimiento reditúe mayor inclusión en su gobierno.

De lo anterior puede esperarse que el crecimiento (o el mayor gasto futuro del gobierno) esté orientado hacia el mercado interno y hacia el interior del país, hacia las regiones. Incrementar el gasto público en las regiones para fortalecer los servicios del Estado en salud, educación e infraestructura pública local son acciones que, como ya se ha observado en el pasado, impactan en la reducción de la pobreza, existiendo casos emblemáticos al respecto. Dentro de esta línea la lucha contra la corrupción debe complementar esa orientación para hacer más eficaz y óptimo el gasto público a nivel de los gobiernos subnacionales.

En el interior del país, son los Gobiernos Locales, más que los Gobiernos Regionales, los que deben tener la atención prioritaria del Gobierno Central. La ejecución de proyectos de inversión locales pueden tener en este nuevo periodo mejores efectos que grandes proyectos regionales los cuales tienen, a pesar de su mayor impacto, un efecto focalizado al núcleo del proyecto, mientras que las municipalidades pueden conseguir lo mismo (guardando las proporciones) en diversos y variados espacios de cada región, dinamizando los pequeños y medianos mercados locales. Por el lado de la percepción de ingresos, los gobiernos locales deben ser apoyados para cimentar y desarrollar sistemas informáticos catastrales y de recaudación con el objeto de mejorar las finanzas municipales en el mediano y largo plazo volviéndolas menos dependientes de las transferencias del Gobierno Central.

Y qué tenemos en Loreto? Luego de tres administraciones regionales, y a mitad de la cuarta administración que actualmente opera en el departamento, los loretanos tenemos clarísimo que la región no ha avanzado casi nada, pese a que el gobierno regional ha contado con ingentes recursos en magnitudes nunca antes percibidas por las administraciones regionales, llámese ORDE, CORDE o GOREL, sobre todo en los periodos 2007-2014, como lo demuestra uno de los artículos que publicamos en este número. Los índices de salud, educación, producción y competitividad, para mencionar los más conocidos, ubican a Loreto en rezago nacional, para señalar ello basta señalar aquí dos indicadores al 2015, relacionados con la educación, comparados con los de otros departamentos amazónicos:

Como decíamos al principio, el nuevo gobierno que ha empezado este 28 de julio ha lanzado un mensaje de esperanzas para el país y para Loreto muy en particular. No resulta casual que Iquitos haya sido mencionada con notable afecto en el mensaje, nosotros esperamos que dicha mención sea metonímica, pues Iquitos es también Loreto.

En verdad, por primera vez en la historia del país la derecha peruana se plantea un reto enorme: la de cerrar significativamente ancestrales brechas sociales que han impedido el desarrollo del país.